“El hecho constituye una conducta inaceptable, impropia y nociva para la credibilidad del máximo tribunal del país”, señala el comunicado.

La abogada calificó la situación como un grosero sometimiento, una actitud rastrera que pone en riesgo la independencia del Poder Judicial. “Fueron a pactar en secreto ante el chasquido de dedos del patrón para recibir instrucciones”, afirmó.

Asimismo, manifestó que esta situación es una señal nefasta y devastadora: si los propios ministros de Corte son obsecuentes y sometidos, ¿qué ejemplo van a dar a los jueces, camaristas y demás administradores de justicia? “Son certeras puñaladas al corazón de la democracia”, añadió.

Prieto no se guardó críticas hacia el Fiscal General del Estado, a quien calificó como “un pobre hombre utilizado como trapo de cocina”.