En una resolución, el Ministerio de Interior ordenó "la reapertura gradual" de los pasos en la frontera, de 2.200 kilómetros de largo, informaron las autoridades.

Horas más tarde, Venezuela objetó que Colombia haya decidido abrir la frontera con su país de forma unilateral y llamaron a concretar una coordinación bilateral.

"Venezuela rechaza la decisión del Gobierno colombiano de abrir unilateralmente los pasos fronterizos entre ambos países para distraer a la opinión pública de los problemas internos de la hermana nación. Exhortamos nuevamente a concretar la coordinación bilateral", escribió el canciller Jorge Arreaza en Twitter.



En el texto, la cancillería califica la acción de una "emboscada fronteriza", lo cual a su juicio deja en evidencia que el Gobierno de Colombia realiza "tretas políticas", para distraer la atención de la opinión pública internacional de las protestas que se registran en su país y que dejaron hasta el momento más de 50 muertos.

Venezuela insistió en que los asuntos fronterizos deben ser abordados con seriedad y en apego al derecho internacional, al tiempo que destacó que "ninguna decisión desesperada y unilateral es efectiva, ni contribuye al bienestar de los pueblos venezolano y colombiano".

La medida, que entró en vigencia a la cero hora de de este miércoles, deja sin efecto un decreto presidencial que había extendido el cierre hasta el 1 de septiembre.

El 19 de mayo el país reabrió los pasos que lo conectan con Panamá, Perú, Brasil y Ecuador, también cerrados para evitar la propagación del patógeno.

Venezuela, que rompió relaciones diplomáticas con Colombia en febrero de 2019 después de que su presidente conservador Iván Duque reconociera al opositor Juan Guaidó como su par interino en detrimento de Nicolás Maduro, a quien considera un "dictador", quedó excluida inicialmente de esta medida.

Maduro se opuso la semana pasada a una eventual reapertura "unilateral" de la frontera por parte de Colombia.



Cerca de un millón de venezolanos indocumentados se encuentran en proceso de regularización en el vecino país.

El paso entre ambos países está cerrado desde marzo del año pasado por orden del presidente colombiano, Iván Duque, como medida para mitigar la propagación de la pandemia de coronavirus.

En ese momento, fueron clausuradas todas las fronteras terrestres y fluviales, ahora solo está cerrada la que conecta con Venezuela y los que pretenden cruzar por la zona deben presentar obligatoriamente un justificativo humanitario.

Aunque Colombia vive un tercer pico que resultó aún más agresivo que los anteriores, ha venido relajando la mayoría de las restricciones impuestas ante el descalabro económico.

En proporción a su población, es el tercer país con más muertes por coronavirus en América Latina y el Caribe, detrás de Brasil y Perú. Casi 90.000 personas fallecieron y más de 3,4 millones se contagiaron.