El debate en torno al proyecto de ley que busca limitar los precios de cortes populares de carne quedó en suspenso luego de que un puñado de senadores oficialistas abandonara la sesión, lo que provocó la falta de quorum en medio de una discusión que expuso las profundas grietas sobre el manejo del negocio cárnico.

La iniciativa, impulsada por el senador Ever Villalba (PLRA), propone fijar un margen máximo de utilidad del 10 % sobre el costo de producción y distribución para cortes como costilla, puchero y carnaza de primera, además de establecer incentivos para frigoríficos y comercios que adhieran a la medida.

Sin embargo, todas las comisiones asesoras recomendaron rechazar el texto, algo que allanó el camino para un enfrentamiento que tuvo como uno de sus protagonistas más duros al senador Colym Soroka.

Santiago Peña y el ministro Carlos Giménez. Santiago Peña y el ministro Carlos Giménez.

Soroka lanzó duras críticas contra los frigoríficos de capital extranjero, a los que acusó de extraer la riqueza generada por la carne paraguaya sin distribuir los beneficios entre la población. El legislador sostuvo que el sector está dominado por un oligopolio de cinco empresas foráneas que, amparadas en su poder económico, elevan los precios a su "antojo" y condicionan la política nacional.

"No pagan bien a los ganaderos, fundieron las carnicerías de las ciudades del interior que tenían un modelo de producción interesante y ahora pretenden quedarse con toda la cadena", señaló durante su intervención. Colym estaba visiblemente molesto por lo que consideró un abandono del Estado a los pequeños actores del rubro.

No pagan bien a los ganaderos, fundieron las carnicerías de las ciudades del interior que tenían un modelo de producción interesante y ahora pretenden quedarse con toda la cadena

Uno de los puntos más contundentes de su discurso fue cuando recordó el rol que habría jugado la Secretaría del Ambiente (Seam) en el cierre de mataderos paraguayos. Según el senador, los frigoríficos usaron a la institución como herramienta para clausurar plantas locales, bajo el pretexto de supuestas irregularidades, y así ampliar su propio dominio.

Marco Riquelme. Marco Riquelme.

"Les sirvió para sacar de circulación a la competencia nacional. Ahora esos frigoríficos extranjeros manejan casi toda la faena y ponen los precios que quieren", afirmó Soroka, quien se ganó el aplauso de los senadores progresistas Esperanza Martínez e Ignacio Iramain en el recinto.

El parlamentario también cuestionó la hiperconcentración que caracteriza al sector cárnico paraguayo, una estructura que impide cualquier posibilidad de competencia leal. Soroka fue más allá del proyecto en tratamiento y planteó que la limitación del 10 % de utilidad debería extenderse a todos los cortes, y no solo a los tres populares contemplados en la iniciativa original.

Para el senador, el proyecto resulta insuficiente frente a la magnitud de la distorsión de precios que afecta directamente el bolsillo de las familias paraguayas. Sus declaraciones se dieron en el contexto de una sesión marcada por la tensión, donde la falta de quorum evidenció la resistencia del oficialismo a debatir controles sobre el mercado de la carne.

Soroka también recordó que el senador colorado Luis Pettengil había dicho que el precio del puchero estaba barato, un comentario que ofendió a varios. Pettengil es dueño de empresas como Frigorífico Guaraní, un jugador importante en el mercado.