Silguero calificó la actuación de los agentes como una «intervención negligente» y recordó que el uso de armas de fuego por parte de efectivos policiales solo está permitido cuando existe un peligro inminente para la vida del propio agente o de terceros. En ese sentido, señaló que será la investigación la que determine si esas condiciones se daban durante el operativo.
Silguero confirmó además que ocho policías fueron apartados de sus funciones y puestos a disposición del Ministerio Público para facilitar las diligencias investigativas. Según explicó, la institución también inició los procedimientos internos correspondientes con el objetivo de transparentar lo ocurrido y revisar el accionar de los uniformados involucrados.
Respecto al desarrollo del operativo, el comandante indicó que el vehículo conducido por la víctima no acató la orden de detención impartida por los agentes y que ello dio inicio a una persecución. Añadió que el automóvil contaba con vidrios totalmente polarizados y sostuvo que se trataba de un control policial formal, con patrulleras y autoridades presentes, descartando que haya sido una barrera improvisada.
El jefe policial señaló igualmente que, durante la persecución, se efectuaron varios disparos que impactaron principalmente en la parte baja del vehículo, aunque uno de los proyectiles alcanzó la cabeza del conductor, provocándole la muerte. La determinación de responsabilidades quedará a cargo del Ministerio Público y de las pericias balísticas en curso.
El caso generó amplio debate luego de que la Fiscalía informara previamente que el vehículo recibió 33 impactos de bala y que la víctima no registraba antecedentes penales ni tenía vinculación con el robo que motivó el rastrillaje policial. Las autoridades buscan establecer por qué el joven no detuvo la marcha y si el uso de la fuerza fue proporcional a la situación.
Durante su comparecencia, Silguero sostuvo que hechos de esta naturaleza obligan a revisar los protocolos de actuación de la Policía Nacional. «El policía que está en la calle está trabajando y no está para matarle a nadie», expresó, al tiempo de señalar que la institución también se puso a disposición de los familiares del joven fallecido.
En otro tema, el comandante se refirió a la balacera ocurrida tras un partido de fútbol en Guarambaré, donde murió un hincha. Indicó que la víctima contaba con una orden de captura y que las primeras investigaciones apuntan a un enfrentamiento entre grupos antagónicos presuntamente vinculados a actividades ilícitas. Añadió que la presencia de personas armadas en las inmediaciones del estadio refuerza esa hipótesis, aunque aclaró que la investigación sigue abierta.
Finalmente, Silguero informó que la Policía Nacional habilitó una nueva oficina del Departamento de Identificaciones en el complejo de las Oficinas de Gobierno del Puerto de Asunción, donde la ciudadanía podrá realizar trámites relacionados con documentos de identidad y antecedentes policiales.



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