Netanyahu deberá comparecer en la sesión del Tribunal de Distrito de Jerusalén, una semana después de haber jurado su quinto mandato como cabeza de un Gobierno de coalición, poniendo fin a más de un año de estancamiento político tras tres elecciones no concluyentes.

En noviembre fue acusado de soborno, fraude y abuso de confianza en tres casos relacionados con regalos de amigos millonarios y con haber buscado presuntamente obtener favores normativos para magnates de los medios de comunicación a cambio de una cobertura favorable.

Netanyahu, que encabeza el partido de derecha Likud, ha presentado su acusación como una caza de brujas de la izquierdas destinada a derrocar a un líder popular.

Como primer ministro, Netanyahu no tiene la obligación legal de renunciar a su cargo y ha dicho que su batalla en los tribunales no afectará a su capacidad de hacer su trabajo.