Bajo la dirección de la comisaria Rosana Amarilla, esta iniciativa marca un hito en la vigilancia y estrategia de seguridad en la región.
Los drones, adquiridos y gestionados por la misma comisaria Amarilla, presentan capacidades técnicas avanzadas, con una visibilidad de hasta 2 km y una autonomía de vuelo de 30 minutos. Estos dispositivos están sincronizados a celulares, permitiendo un monitoreo en tiempo real y una reacción rápida ante situaciones sospechosas.
Esta tecnología emergente se concentra en barrios como Cable Guy y Campos Verdes, conocidos por ser núcleos de actividades marginales y delictivas.
El objetivo es monitorear y disuadir a los delincuentes, especialmente a los motochorros y pequeños ladrones, que operan en estas zonas y sus alrededores residenciales como Santa Rosa y Santa Catalina.
El funcionamiento del dron se basa en desplegarlo ante alertas de posibles actividades ilícitas. Una vez en el aire, el dron transmite datos vitales a las patrullas en tierra, facilitando la localización y persecución de sospechosos. Esta herramienta es particularmente útil para rastrear a criminales que se ocultan en las áreas boscosas de Capiatá y sus alrededores.
El uso del dron no se limita a operativos diurnos; la comisaria Amarilla aseguró que también se empleará para vigilancia nocturna, ampliando así el alcance y eficacia del dispositivo.
Con esta nueva táctica, la Comisaría 8ª Central de Capiatá se posiciona a la vanguardia en la lucha contra el crimen, estableciendo un ejemplo de innovación y eficiencia en la seguridad pública.



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