El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estuvo presente en la gran final del Mundial de Clubes de la FIFA, que tuvo como protagonistas al Chelsea de Inglaterra y al Paris Saint-Germain de Francia. El encuentro se disputó en el estadio MetLife, en East Rutherford, Nueva Jersey, y finalizó con una contundente victoria del conjunto inglés por 3-0, que le permitió quedarse con el título.

Trump asistió al evento acompañado por la primera dama, Melania Trump, y por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La presencia del mandatario generó gran expectativa, y fue recibido con una ovación por parte del público que llenó el estadio. En respuesta, el jefe de Estado saludó cordialmente a los presentes, devolviendo el gesto de cariño con una sonrisa y un movimiento de mano desde su palco.

Este acto marca otro momento clave en la creciente vinculación de Trump con el mundo del deporte. Durante su segundo mandato, el 47º presidente de Estados Unidos ha demostrado un fuerte interés en los eventos deportivos de gran escala, consolidándose como una figura recurrente en escenarios de alto perfil. Su presencia en la final del Mundial de Clubes refuerza esa tendencia.

Cabe recordar que Trump fue el primer presidente en funciones en asistir a un Super Bowl, evento al que acudió en febrero de este año. Posteriormente, anunció desde el Despacho Oval que Washington, D.C. será la sede oficial del Draft de la NFL 2027, una noticia que fue celebrada por la comunidad deportiva del país.

Además, el mandatario ha sido visto en múltiples eventos de la UFC, reafirmando su cercanía con distintos deportes y públicos. La asistencia a la final del Mundial de Clubes no solo destacó su agenda internacional, sino también el creciente protagonismo de Estados Unidos en la organización y promoción de eventos deportivos de talla mundial.