Contó que una de las soluciones posibles sería un trabajo en el cual la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) controle cómo fueron dados los números, cómo se están consiguiendo tantos chips y luego endurecer los controles para que los desconocidos no accedan más a de cientos o miles de números.
“Para retirar un chip de una telefonía se tiene que reunir todos los requisitos. Si no se reunieron los requisitos para dar estos cientos o miles de números a delincuentes, que se vea una sanción a la operadora o para la empresa”, apuntó el experto.



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