Informaron que la empresa de Argentina desembolsó US$ 2 millones y a más tardar para este lunes, debe estar instalada en Paraguay.
Hay mucha incertidumbre sobre el cuestionado proceso de concesión de frecuencias compatibles para la tecnología 5G, impulsado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), que se le adjudicaron a las empresas; Claro y la pequeña proveedora de internet de la provincia de Salta, Argentina, Nubicom SRL.
El 17 de septiembre pasado, la Contraloría General de la República (CGR), emplazó a la Conatel por el lapso de 10 días hábiles para responder una nota con 10 preguntas, entre ellos, que demuestren mediante documentos oficiales del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), sobre la cantidad de abonados de Nubicom, que de acuerdo con reportes de medios especializados argentinos y de operadores de Paraguay que también operan en Argentina, no cuenta con la cantidad mínima de 100.000 abonados en telefonía móvil requerido para ser beneficiario de 5G.
Esta duda se instaló y resultaba fundamental contar con esa documentación oficial de Enacom, pero la Conatel respondió lo siguiente: “informamos que el del Pliego de Bases y Condiciones Generales (PBCG) de la citada Licitación, establece que no deberá darse a conocer información alguna acerca del análisis, aclaración y evaluación de las Solicitudes ni sobre las recomendaciones relativas al otorgamiento de Licencia, después de la apertura de las Solicitudes, a los interesados ni a personas no involucradas en el proceso de evaluación, hasta que haya sido dictada la resolución de otorgamiento de Licencia”.
También pidieron detalles del pago del canon correspondiente a las subbandas asignadas a Nubicom, a lo que se respondió que el 22 de agosto pasado, la empresa argentina que está bajo la lupa despositó a cuenta de la Conatel, la suma de US$ 2 millones.
Con respecto a la instalación en el país, la respuesta de Conatel señala que para este lunes “6 de octubre”, la empresa que opera en Salta, ya debe estar instalada en Paraguay.
En otra parte de la respuesta de Conatel se resalta que “deberán mantener confidencialidad y en ningún momento divulgarán a terceros, sin el consentimiento de la otra parte, documentos, datos u otra información que hubiera sido directa o indirectamente proporcionada por la otra parte en conexión con el proceso, antes, durante o después de la ejecución del mismo”.
Estos restricciones para acceder a informaciones sobre la concesión, no se tuvieron con el proceso de la tecnología 4G, donde se recaudó más de US$ 180 millones versus los poco más de US$ 4 millones de 5G.



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