Tras cuatro días de juicio, el Tribunal del Jurado Federal de Río condenó este viernes (12) al narcotraficante
Marcelo Fernando Pinheiro da Veiga, conocido como Marcelo Piloto, a 24 años y 9 meses de prisión por un asesinato cometido en 2018 en Paraguay.
Considerado uno de los narcotraficantes más peligrosos del Comando Vermelho, Piloto fue condenado por el homicidio triplemente calificado (medios crueles, mediante encubrimiento y para asegurar la impunidad de crímenes cometidos en Brasil) de una joven de 18 años.
Participó del juicio vía videoconferencia, ya que estaba preso en la Penitenciaría Federal de Porto Velho, en Rondônia.
Piloto fue condenado por un homicidio cometido el 17 de noviembre de 2018, dentro de la celda donde se encontraba recluido en la Agrupación Especializada, un cuartel de la Policía Nacional del Paraguay, donde se encuentran recluidos presos peligrosos.
La víctima, Lidia Meza Burgos, de 18 años, recibió 53 puñaladas.
La joven, una prostituta, fue encontrada por la policía paraguaya con el cuchillo clavado en el cuello. Fue trasladada de urgencia al hospital con vida, pero falleció a causa de las heridas.
Según la denuncia del MPF, la joven fue víctima de una emboscada orquestada por Piloto. Este la atrajo al lugar del crimen, alegando que quería usar sus servicios como prostituta. Sin embargo, esto fue solo un pretexto para que Lídia fuera a reunirse con el acusado en la prisión donde se encontraba recluido.
Según el MPF, después de tener relaciones sexuales con la víctima, cuando ella estaba completamente desprevenida, Marcelo Piloto la atacó, sin que Lídia tuviera posibilidad de defenderse, ya que no esperaba el ataque y también debido a su frágil complexión física, incapaz de contener la furia mortal de Marcelo Piloto .
La denuncia del MPF señala que, al cometer el asesinato, Piloto pretendía responder por el crimen en Paraguay para evitar ser extraditado a Brasil y evitar cumplir condenas por delitos cometidos en territorio nacional.
Marcelo Piloto estuvo preso en el país vecino durante 11 meses, hasta que fue extraditado a Brasil en noviembre de 2018. Desde entonces, permanece recluido en cárceles federales de máxima seguridad.
Marcelo Piloto fue arrestado en diciembre de 2017 en Paraguay, después de pasar una década prófugo de las autoridades brasileñas.
La brutalidad del asesinato de Lidia Burgos conmocionó a la sociedad paraguaya. Dos días después del crimen, el entonces presidente Mario Abdo Benítez expulsó del país a la narcotraficante, sin esperar a que concluyera el proceso de extradición.
El crimen ocurrió dentro de la celda de Piloto en Asunción.
La joven una prostituta, fue atraída allí con engaños para tener un encuentro sexual. Terminó siendo emboscada.
Según las investigaciones, luego de mantener relaciones sexuales con la víctima, Piloto la atacó por sorpresa con 53 puñaladas.



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