Este caso se inició en el 2018 cuando Ángel Pintos, quien es profesor de música contactó con una joven de 27 años a la que le ofreció un trabajo en China donde iba a cantar en un grupo musical y le prometió un sueldo de mil dólares mensuales. Para firmar el contrato la muchacha fue derivada con Ángel Fariña, quien iba a ser la persona encargada de hacer firmar el contrato y el pago.

La joven aceptó y viajó, pero al llegar a China se encontró con otro escenario, ya en tierras lejanas fue amenazada y despojada de sus documentos, para comenzar a ser explotada sexualmente.

Luego de varios meses la joven logró contactarse con su familia y pedir auxilio. Una vez que se descubrió el caso se hicieron todos los trámites para que ella vuelva al país.

Después se inició la investigación que derivó en la detención de Fariña y Pintos, quienes ahora en un juicio oral fueron condenados a 10 y 5 años de cárcel.