El debate público se desarrolló en el Poder Judicial de Ciudad del Este, donde el Tribunal de Sentencia integrado por los jueces Evangelina Villalba, Óscar Genez y Amílcar Marecos valoró las pruebas presentadas por la Fiscalía y consideró acreditada la participación de los acusados en los hechos registrados el 29 de enero de 2024, en la colonia Zanja Pykuku, distrito de Itakyry.

De acuerdo con los antecedentes, en la madrugada de aquella fecha, un grupo armado compuesto por entre 30 y 50 hombres, incluidos los ahora condenados, irrumpió violentamente en la propiedad de la firma Agro K.L.M. S.A., custodiada por guardias de seguridad de la empresa privada Mayor JR. Los atacantes portaban armas de fuego, machetes y garrotes, con los que amenazaron, golpearon y despojaron a los guardias de sus respectivas armas.

Durante el ataque, uno de los guardias, Marco Pérez Aquino, fue herido de muerte con un arma blanca, mientras que su padre, Pastor Pérez, y otros compañeros resultaron gravemente lesionados. Nueve de los diez guardias lograron huir para salvar sus vidas, en tanto que el cuerpo de la víctima fatal fue hallado en las inmediaciones del campamento.

El Ministerio Público demostró que los acusados actuaron junto a otros miembros de una asociación criminal armada, conformada con el propósito de invadir y asentarse de manera permanente en la propiedad privada, que ya había sido objeto de una ocupación anterior. El Tribunal consideró atenuante la condición de miembros de una comunidad indígena, pero reconoció la gravedad de los hechos, imponiendo la pena de 5 años de prisión a cada uno