Los condenados son Carlos Alberto Benítez, exjefe de la sede zonal del CAH en la ciudad de Santa Rosa, departamento de Misiones, y Óscar Julián Gómez, quien se desempeñaba como asesor de créditos. Benítez fue sentenciado a cuatro años de prisión, mientras que Gómez recibió una pena de dos años y tres meses de privación de libertad.

Durante el juicio oral y público se probó que, entre los años 2017 y 2019, ambos exfuncionarios montaron un esquema fraudulento mediante el cual creaban carpetas de solicitud de préstamos a nombre de terceras personas, sin que estas hubieran requerido crédito alguno ante la institución.

Para concretar las maniobras, utilizaban copias de cédulas de identidad, falsificaban firmas y gestionaban la aprobación de créditos de manera irregular. Los préstamos eran desembolsados a través de cheques emitidos por el CAH y posteriormente efectivizados en el Banco Nacional de Fomento (BNF).

En su carácter de jefe de la sede y presidente del comité de créditos, Benítez autorizaba los préstamos para posibilitar los desembolsos, mientras que Gómez se encargaba de cobrar las sumas de dinero, completando así el circuito delictivo.

Como resultado de estas operaciones, el CAH desembolsó un total de G. 394.433.000 en concepto de préstamos que nunca fueron solicitados ni abonados, causando un grave perjuicio patrimonial a la institución.

Tras el análisis de los elementos probatorios, el Tribunal declaró a los acusados culpables de estafa, lesión de confianza y hechos punibles contra la prueba documental, específicamente por la producción de documentos no auténticos. La causa fue impulsada por el agente fiscal de Santa Rosa, departamento de Misiones, Nelson Colmán.

El Observador