El padrastro, quien transmitió sífilis a la niña, continúa prófugo con orden de captura. Según la investigación, la madre impidió en reiteradas ocasiones que la menor recibiera tratamiento médico y evitó denunciar lo ocurrido.

La situación se hizo evidente cuando la niña fue atendida en el Hospital Regional de Ciudad del Este, donde un pediatra alertó a la madre sobre la sospecha de abuso y le indicó la obligación de denunciar el hecho. Sin embargo, la mujer huyó del lugar con la menor. Posteriormente, en la Policlínica de la Universidad Central del Paraguay, volvió a intentar escapar tras la detección de lesiones compatibles con abuso, pero esta vez fue retenida por funcionarios y entregada a la Policía.

Los informes psicológicos y socioambientales confirmaron graves secuelas en la víctima. La identidad de los involucrados se mantiene en reserva para proteger a la niña, conforme al Código de la Niñez y Adolescencia.