El Tribunal de Sentencia, integrado por Gloria Vera, Diego Duarte y Margarita Martínez, condenó a siete años de prisión Jhonatan Marcial Sosa Benítez de 29 años por homicidio doloso, una persona privada de su libertad quien mató a su compañero de celda Sergio Darío Escobar, hecho ocurrido el 18 de enero del 2025, alrededor de las 5:00, en el pabellón A Alta, celda 6 de la cárcel regional de Ciudad del Este, Alto Paraná.
En el juicio oral y público que se llevó a cabo el 12 de marzo pasado, el agente del Ministerio Público Osvaldo Zaracho Romero presentó pruebas documentales, periciales y testimoniales, que permitieron demostrar la responsabilidad penal del acusado en los hechos investigados.
En sus alegatos finales, el fiscal solicitó la imposición de diez años de pena privativa de libertad; sin embargo, el Tribunal de Sentencia consideró que la justa condena sea de siete años.
Según los antecedentes expuestos durante el juicio, el hecho ocurrió el 18 de enero de 2025, alrededor de las 5:00, en el pabellón A Alta, donde tanto el acusado como la víctima compartían la celda 6. En esas circunstancias, tras una pelea entre ambos internos, Sosa Benítez atacó a su compañero, Sergio Darío Escobar, con un arma blanca tipo estoque, propinándole dos heridas punzantes: una en la zona posterior de la espalda y otra en la región inguinal.
La víctima fue inicialmente asistida en el área de sanidad del penal y posteriormente trasladada de urgencia al Hospital Regional, donde llegó sin signos de vida.
El levantamiento del cadáver fue realizado por el Ministerio Público, con la presencia de la médica forense Tania Morínigo, quien determinó que la causa de muerte fue “shock hipovolémico producido por heridas de arma blanca”.
Posteriormente, una comitiva fiscal llevó a cabo un procedimiento de verificación en el pabellón, durante el cual se incautó de un arma blanca tipo estoque de fabricación casera, con mango de madera, presuntamente utilizada para perpetrar el crimen.
Durante el juicio oral declararon funcionarios penitenciarios, agentes policiales, la médica forense interviniente y un interno testigo, quienes aportaron detalles sobre los hechos y las circunstancias en que el acusado fue identificado como autor del ataque. Uno de los guardias penitenciarios relató que, tras el incidente, el propio Sosa Benítez reconoció haber atacado a la víctima luego de una discusión en la celda.
El ahora condenado se encuentra recluido en dicha cárcel desde el año 2022, cumpliendo una condena por robo agravado.



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