Los antecedentes de la causa señalan que el hecho ocurrió en diciembre de 2019, en la localidad de Vallemí. La madre de la víctima, hija biológica del ahora condenado, se percató de las lesiones que presentaba la niña en sus partes íntimas y la trasladó a un centro asistencial donde se percataron del abuso, los médicos diagnosticaron que presentaba lesiones y enrojecimiento al momento de ser atendida, y que fue confirmado con las pericias psicológicas
La menor tenía 4 años al momento del ataque y este hecho fue visualizado por la madre, quien alterada reclamó a su pareja y salió de la casa con la menor.
Transcurrido el tiempo la madre de la menor intentó desdecirse del hecho, señalando que fue una denuncia falsa, y pretendió defender a su pareja.
Tras los testimonios y pruebas arrimadas pudo comprobarse que el hecho sí existió y refería al abuso sexual de la víctima. El Tribunal de Sentencia, que estuvo integrado por los jueces Jovino González, Gloria Torres y Félix González, tras valorar las pruebas presentadas por el Ministerio Público, consideraron justa la pena de 11 años de prisión que deberán ser cumplidos en la penitenciaría regional de Concepción.



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