Una familia completa que se desplazaba en automóvil resultó herida tras ser atropellada por una camioneta guiada por una mujer que, en aparente estado de ebriedad, huyó a pie luego del impacto. El grave hecho ocurrió cerca de la 01:30 del miércoles en el barrio Sagrado Corazón de Jesús de Presidente Franco, y desencadenó una serie de investigaciones que ya apuntan a posibles vínculos con el narcotráfico.
El choque involucró a una camioneta Chevrolet S10 High Country de color negro y un automóvil Toyota Corsa, este último conducido por Gerardo Martínez Martínez (32), quien iba acompañado de su esposa y su hija de 10 años. Todos resultaron heridos a raíz del impacto frontal provocado por la camioneta, que se desplazaba a gran velocidad y terminó su trayectoria contra un árbol.
La responsable del accidente fue identificada como Jessica Soledad Cáceres Medina (30), quien tras provocar el accidente descendió del vehículo y huyó del lugar a pie, dejando atrás a las víctimas, a su propia acompañante, la camioneta destrozada, y una serie de objetos comprometedores, entre ellos una conservadora repleta de bebidas alcohólicas y su documentación personal.
Dentro de la camioneta quedó Ruth Carolina Zacarías Díaz (19), quien no huyó y fue asistida por los agentes intervinientes. Según trascendió, la joven es hermana de un efectivo policial y, además, sería pareja sentimental de la ahora prófuga, lo que plantea dudas sobre un posible conflicto de intereses en la investigación.
La situación adquirió mayor complejidad cuando fuentes policiales revelaron que Cáceres Medina tendría residencia en Francia y estaría bajo sospecha por posibles vínculos con redes de tráfico internacional de drogas. Este antecedente refuerza la necesidad de una investigación más profunda y añade una dimensión delictiva que va mucho más allá de un accidente vial.
Mientras las autoridades intentan ubicar a la conductora y determinar el alcance de sus conexiones, la familia afectada continúa recuperándose. Aunque las heridas no pusieron en riesgo la vida de las víctimas, el trauma del accidente y la fuga de la responsable agravan el impacto emocional del hecho.
El Ministerio Público ya tomó intervención en el caso y analiza las evidencias halladas en el lugar, con el objetivo de esclarecer no solo la responsabilidad penal de Cáceres Medina por el accidente, sino también cualquier posible red criminal que pudiera estar detrás del episodio.



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