Se trata de un vehículo propiedad del brasileño Marcus Venicius Espínola Marques de Padua, detenido la semana pasada en territorio brasileño, considerado como uno de los mayores narcotraficantes de la región.

En declaraciones a Abc Cardinal, Giuzzio incluso confirmó que Marcus le visitó el año pasado en la propia sede el Ministerio del Interior y ofreció proveer al estado implementos de seguridad de su empresa Black Eagle SA.