Esta tregua, una de las más extensas desde que se inició el conflicto en 2014, fue anunciada por el enviado especial de la ONU para el Yemen, Hans Grundberg, y se logró tras unas largas conversaciones con los grupos beligerantes con la promesa de levantar el bloqueo de las principales instalaciones controladas por los rebeldes hutíes.

“Las partes en conflicto han respondido positivamente a la propuesta de Naciones Unidas de una tregua de dos meses que entrará en vigor mañana, 2 de abril, a las 19.00 horas”, dijo el enviado de la ONU en declaraciones reproducidas en un comunicado.

La importancia de esta tregua se debe, además, a que las partes no solo aceptaron detener sus operaciones militares dentro del Yemen, sino que también “más allá de sus fronteras”, según la nota, en referencia a los ataques con misiles y drones hutíes contra Arabia Saudí.

El cese de hostilidades se ha anunciado en un momento en el que están en marcha unas consultas intrayemeníes en Riad, en las que los rebeldes hutíes no participan, con el objetivo de buscar una hoja de ruta y poner así fin a este sangriento conflicto que ha segado miles de vidas.