La contratación fue realizada mediante el mecanismo de excepción previsto para obras artísticas y culminó con un solo oferente, situación que despertó cuestionamientos sobre la transparencia y el nivel de difusión del proceso.

La iniciativa quedó en manos del escultor Ricardo Núñez, quien presentó la única propuesta recibida durante la licitación. El proyecto contempla la construcción de un conjunto escultórico de 12 metros de altura, integrado por una base de dos metros y una estructura principal de diez metros, cuya ejecución será supervisada por la Comisión Nacional de Puesta en Valor.

Uno de los aspectos que generó críticas fue la forma en que se estableció el monto de referencia de la contratación. De acuerdo con los antecedentes del proceso, el valor fue calculado exclusivamente a partir del presupuesto presentado por el propio artista adjudicado, debido a que los responsables señalaron que no encontraron obras comparables que permitieran realizar un análisis de mercado o solicitar otras cotizaciones.

El llamado fue publicado en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas y sufrió dos prórrogas antes de la apertura de ofertas, aunque finalmente solo un interesado presentó su propuesta. Posteriormente, la adjudicación fue oficializada mediante una resolución firmada por el presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez.

Durante la evaluación del procedimiento, la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas formuló observaciones al expediente al considerar insuficiente la fundamentación utilizada para recurrir a la contratación por vía de excepción. El organismo solicitó mayores elementos que acreditaran la experiencia específica del artista en este tipo de obras monumentales, así como argumentos técnicos que demostraran que no existían otros profesionales con capacidad para ejecutar un proyecto de similares características.

En respuesta, la Comisión Nacional de Puesta en Valor presentó documentación sobre la trayectoria de Ricardo Núñez, destacando sus trabajos recientes, especialmente las esculturas monumentales realizadas en distintos puntos del país, además de defender que el estilo realista requerido para la obra constituía una característica diferenciadora que justificaba su selección.

El escultor confirmó que fue convocado para elaborar el diseño y la maqueta del monumento y explicó que el proceso administrativo previo a la adjudicación demandó varios meses debido a los requisitos exigidos para convertirse en proveedor del Estado. También sostuvo que la obra será desarrollada junto con un equipo de colaboradores por la magnitud del proyecto.

Según explicó, el monumento representará a la enfermera Ramona González, quien combatió en la Guerra del Chaco haciéndose pasar por hombre, además de un campesino movilizado al conflicto y la figura del soldado desconocido. El conjunto incluirá una bandera paraguaya y una base con apariencia de piedra, buscando rendir homenaje a los protagonistas de aquella contienda histórica.

Desde la Comisión Nacional de Puesta en Valor señalaron que esta iniciativa forma parte de un programa impulsado con miras a la conmemoración del centenario de la Paz del Chaco, que contempla la instalación de monumentos y la recuperación de espacios históricos en diferentes puntos del país. Sus autoridades sostuvieron que la contratación por excepción respondió a la necesidad de contar con un artista con experiencia específica en esculturas monumentales de gran formato.

Sin embargo, representantes del sector artístico cuestionaron el procedimiento. El presidente de Artistas Visuales del Paraguay Asociados (Avispa), Luis Ocampos, afirmó que el gremio nunca fue informado sobre la convocatoria y lamentó que este tipo de proyectos no se desarrollen mediante concursos públicos abiertos, permitiendo la participación de un mayor número de creadores nacionales.

Ocampos rechazó además la afirmación de que no existan otros escultores paraguayos con capacidad para ejecutar una obra de estas dimensiones y sostuvo que el país cuenta con varios profesionales de reconocida trayectoria que podrían haber competido en igualdad de condiciones si el proceso hubiera tenido una difusión más amplia y transparente.