El documento, que ahora será remitido al Poder Ejecutivo para su promulgación, establece un aporte mensual de G. 3.000.000 a favor de la Hermana Sian, quien a sus 92 años enfrenta una situación económica precaria debido al delicado estado de salud.

La religiosa es reconocida como pionera en la rehabilitación de personas con adicciones en nuestro país.

Su labor incluye la fundación del primer grupo de Alcohólicos Anónimos, además de impulsar la creación de grupos de autoayuda, como Narcóticos Anónimos; Jugadores Anónimos; y Neuróticos Anónimos.

Su influencia trascendió fronteras, promoviendo iniciativas similares en Argentina, Bolivia, Chile y Perú.

En 1986 su dedicación fue reconocida a nivel internacional cuando Naciones Unidas la declaró “Mujer del Año”, por su invaluable aporte a la sociedad.

Otros reconocimientos fueron la designación como “Ciudadana Ilustre” en Asunción y Lambaré; un título de “Doctor Honoris Causa”; y la “Orden Nacional al Mérito.