El presidente de Capaco, José Luis Heisecke, respondió a las declaraciones del ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, quien había señalado que las constructoras tienen “obsesión” con el pago de las cuentas del Estado. Heisecke afirmó que «la deuda con el sector lleva un par años, al parecer no reconoce la deuda de más de 200 millones en certificados de obras» y cuestionó que el Gobierno no contemple el pago de intereses acumulados. De acuerdo con el gremio, el flujo necesario para saldar las obligaciones es “de USD 70 a 80 millones por mes, sin embargo, el Ministerio de Economía solamente paga USD 25 a 30 millones por mes. Esto hace que se genere una diferencia en deuda que va creciendo”, sostuvo.

Según Capaco, la deuda base asciende a USD 210 millones, pero con intereses acumulados desde el gobierno anterior llega a USD 350 millones. “Los intereses acumulados hasta el gobierno anterior era de USD 100 millones. En el mes de febrero, el ministro de Economía propuso bajar a la mitad ese monto y cobrar ya. Aceptamos y eso nunca ocurrió”, expresó el titular de Capaco, quien agregó: “La deuda por intereses sigue siendo USD 100 millones y sigue sumando. La tasa de interés lo pusieron ellos, no fuimos nosotros”. Heisecke advirtió que si hasta fin de año no se salda la totalidad de la deuda, el sector podría paralizar sus actividades en el 2026: “Hoy te digo, si el Ministerio de Economía no paga para fin de año lo que debe, el sector de la constructora va a parar el año que viene porque el presupuesto que tiene para el 2026 es aún menor”.

En paralelo, el representante de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay, Luis Ávila, informó que el Estado mantiene una deuda de USD 700 millones con el sector farmacéutico. Indicó que reciben pagos mensuales de USD 20 a 23 millones, por debajo de los USD 50 millones que deberían percibir y que, a diferencia de la construcción, ellos no cobran intereses. “Si no podemos asumir todas las prestaciones que damos, tenemos que ver un mecanismo para tratar de generar esos recursos, hoy, no tenemos”, afirmó. Señaló además que la situación es más crítica en medicamentos importados oncológicos. “Vamos bicicleteando con la misión de seguir proveyendo. No podemos dejar de proveer porque tenemos un contrato que nos obliga a eso”, aclaró.

Tanto constructores como farmacéuticas mencionaron que el presidente Santiago Peña se comprometió a honrar las deudas. “Es el presidente, no podemos no creerle a él. Pero puede tener toda la buena intención de pagar, pero si no está en el presupuesto no se puede hacer eso”, sostuvo Heisecke. Por su parte, Ávila señaló que “existen mecanismos para saldar la deuda” y que mantienen expectativas de que la promesa de pago pueda concretarse.

Ñanduti