Los ministros ya dieron una bofetada a la ciudadanía al ascender como camaristas a los jueces Marino Méndez y Fátima Burró.

Los ministros de la Corte, están enfriando la designación de un miembro para la Cámara de Apelación Penal de Alto Paraná. De esta forma, estarían buscando que la ciudadanía se olvide del tema y en forma sorpresiva puedan nombrar a Garcete, de muy cuestionada gestión por diferentes sectores de Ciudad del Este, especialmente por el Colegio de Abogados de Alto Paraná, presidido por la doctora Nidia Silvero de Prieto.

La Corte ya eligió las ternas en las cuales figuraban los nombres de los también cuestionados jueces de CDE, Marino Méndez y Fática Burro. El primero fue uno de los más criticados, pero de nada sirvieron los cuestionamientos a su gestión ya que fue designado por la mayoría de los ministros, con la abstención de los ministros Gustavo Santander y Manuel Ramírez Candia.

Con los referidos nombramientos, los ministros ya le dieron una bofetada a la ciudadanía honesta de Alto Paraná, que pedía a la máxima instancia el nombramiento de gente honorable.

Se espera que la Corte no designe a Garcete, porque sería otra bofetada al pueblo, que pide renovación en el Poder Judicial. Ojalá que los ministros no desafíen a la ciudadanía.

Garcete está siendo auditada por la Corte, por que extinguió la rebeldía y levantó la orden de detención que pesaba contra una pareja de paraguayos, con domicilio en España, considerados prófugos de la justicia. La audiencia la jueza la realizó en forma telemática y su decisión fue revocada por la Cámara de Apelación, que de esta forma evidencia la actuación irregular de Garcete.

Lastimosamente, la Corte es complaciente con la magistrada, considerando que el juez de Concepción, que levantó la orden de captura de un rebelde con domicilio en España, fue inmediatamente suspendido y remitido sus antecedentes al Jurado de Enjuiciamiento, que resolvió su procesamiento y pedido de suspensión a los ministros, que aún no se resolvió.

El Observador