El Gobierno surcoreano señaló inicialmente que "el lanzamiento de misiles balísticos por parte de Corea del Norte constituye un acto grave que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y pidió a Pionyang que cese inmediatamente este tipo de acciones", según el comunicado. El Estado Mayor Conjunto surcoreano dijo después que el primer proyectil era un misil de corto alcance lanzado desde la zona oriental de Wonsan e indicó que voló aproximadamente 450 kilómetros.

La oficina del primer ministro japonés confirmó el lanzamiento y afirmó en la red social X que el proyectil era un "presunto misil balístico". El Ministerio de Defensa de Japón había indicado que el proyectil "ya había caído", sin ofrecer más detalles.

Aumento de las tensiones

El lanzamiento se produce ocho días después de que Corea del Norte disparara varios misiles balísticos de corto alcance hacia el mismo mar, en el marco de lo que posteriormente describió como un ejercicio de fuego real. También ocurre tras el rechazo norcoreano a una resolución de la OIEA, el organismo de control nuclear de la ONU, que le exigía poner fin a sus actividades nucleares.

El lanzamiento se produce mientras Corea del Norte lleva a cabo una serie de pruebas armamentísticas, incluso después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, redujera recientemente el alcance de un ejercicio militar con Corea del Sur en un aparente intento por reactivar la diplomacia con el líder Kim Jong-un.