La cancillería surcoreana explicó que esas sanciones, las primeras en casi ocho años, son parte de los esfuerzos para desalentar la adquisición ilícita de recursos y financiación para los programas nucleares de Pyongyang.

Seúl sospecha que esos buques -algunos de los cuales habían sido sancionados por la Unión Europea en 2022- están involucrados en el supuesto contrabando de petróleo refinado y carbón, y la venta de mercaderías desde y hacia Corea del Norte, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

Las sanciones aplicadas hacen que se requiera una aprobación especial de Seúl para ingresar a un puerto del país, mientras las personas y entidades tendrán prohibido realizar transacciones financieras, salvo que sean aprobadas especialmente, según la agencia Europa Press. Télam