El 1 de septiembre, los fiscales de la ciudad portuaria de Busan, al sur del país, detuvieron y formalizaron la captura de un coreano de unos 30 años de edad por importar 404 kilos de metanfetaminas desde México y que viajaron ocultas en 20 motores de engranajes helicoidales, según publicó el diario Korea JoongAng.

El medio informativo recogió las declaraciones de los fiscales en las que afirmaban que este ha sido el mayor decomiso de metanfetaminas en la historia del país, aunque se sospecha que el hombre traficó, en asociación con un cómplice australiano, otros 500 kilos en julio de 2020 que no fueron interceptados y lograron introducirse ilegalmente a Australia.

“Los dos hombres traficaban drogas a Corea, porque pensaron que era menos probable que se descubrieran las metanfetaminas de Corea a Australia que si lo hicieran directamente de México hacia Australia”, explicó un fiscal de la Fiscalía del Distrito de Busan.

Todo indica que desde entonces las autoridades australianas han identificado la ruta y el método de tráfico. En mayo, una investigación sobre una firma importadora de motores de engranajes helicoidales llevó a la aduana del puerto de Sídney a decomisar 230 kilos de metanfetaminas en dos cargamentos procedentes de Corea del Sur.

Otros medios coreanos reportaron que al menos parte de la droga estaba destinada al mercado doméstico. El periódico Donga Ilbo afirmó que el cargamento original de 404 kilos de metanfetaminas se dejaría en el país, y eran los restos de un envío mayor que se había exportado a Australia.