“Las exigencia serían las mismas que se utilizan para la entrada a un estadio, que las personas estén vacunadas, presentar código de QR y quienes no posean, deben hacer el test de antígeno”, añadió. El concejal manifestó que el sambodromo tiene una capacidad de 10 mil personas, pero se habilitaría como máximo 7.500.

“Creemos que podemos brindar una linda fiesta, siguiendo una tradición centenaria, pero siempre teniendo en cuenta los protocolos de seguridad”, siguió diciendo. Si se aprueba la realización de los corsos, estos se harían los dos últimos fines de semana de febrero.