El Dr Balmelli sostuvo que los niños tanto como los adultos también pueden ser contagiados por el virus por medio del tacto, frotándose los ojos, la nariz o la boca, por lo que recomienda a los padres que laven las manos de sus hijos en cada lapso de tiempo.

El especialista indicó que los signos de alarma a tener en cuenta son: la fiebre alta de difícil control, no alimentarse, dificultad para respirar, vómito abundante, tos con sangre y que el niño tenga tendencia a quedarse dormido. En ese sentido, señala que los menores son habitualmente portadores del virus y que generalmente presentan cuadros muy leves o asintomáticos.

“Los niños, son los que más pueden producir la transmisión del virus en la cadena epidemiológica, porque presentan poca sintomatología, son los que lideran una gran cantidad de carga viral y se cree inclusive que por más tiempo que los adultos”, expresó a un medio local.

No obstante, aclaró que el niño que no presenta cuadros leves o severos, la enfermedad se le presentará como un cuadro de gripe común, por lo que tendrá dolor de garganta, secreciones, un poco de fiebre y que a 5 o 7 días se curará.

Puede ser fatal para niños que presenten enfermedad previa

Sobre la mortalidad de la enfermedad, el infectólogo aclaró que puede ser letal en niños que están con un cuadros de cáncer y reciben tratamiento con drogas. A este grupo de riesgo se le suma, menores que tengan un problema cardiopulmonar congénito, fibrosis quística, enfermedad de diabetes o infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

Balmelli agregó que si el niño tiene algún factor que predispone y disminuya sus defensas, puede hacer un cuadro severo, pero es en menor porcentaje posible.

“Muy probablemente estos niños están con mayor riesgo y entran dentro del rango de individuo con factores de riesgo, no todos los niños son totalmente sanos. Tenemos un grupo de niños que tiene el mismo grupo de riesgo para todas las enfermedades infecciosas llámese dengue, influenza, etc”, puntualizó.