Según el último boletín del Ministerio de Comunicación y Medios de la RDC, con datos recopilados hasta el 7 de julio, se han detectado hasta el momento mil 759 casos confirmados en las provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte, Kivu del Sur e Ituri.

Éstos no incluyen los dos contagios detectados en Kisangani, en la provincia vecina de Tshopo (centro-norte), donde "las investigaciones siguen en curso".

Uno de esos dos nuevos casos está vinculado con la zona de salud de Nia-Nia, en Ituri, mientras las autoridades no dieron detalles del otro.

"Los equipos de respuesta continúan reforzando la vigilancia y la capacidad de detección rápida en todo el territorio", señaló el Ministerio.

La tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 34.1%, mientras 285 pacientes se encuentran en "aislamiento/hospitalización" y 750 personas han logrado recuperarse de la enfermedad. Además, la tasa de rastreo de contactos se sitúa en el 80%.

El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en Ituri, provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia, pero se expandió a Kivu del Norte y Kivu del Sur.

La epidemia se propagó igualmente a Uganda, donde se han detectado 20 contagios confirmados, incluidos 15 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos fallecimientos.

El brote está relacionado con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo de expansión del brote en África subsahariana y "bajo" a escala global.