Una comitiva fiscal-policial encabezó los allanamientos a dos domicilios, donde incautaron un arma de fuego con cartuchos, una remera con manchas de sangre y un par de calzados de color negro.

Se presume que todos estos elementos habrían sido utilizados por las personas que llegaron a la fiesta de cumpleaños en el barrio Los Pinos de Capiatá y asesinaron a Mario Riquelme (46), dueño de casa.

El arma incautada y presuntamente utilizada para el crimen.El arma incautada y presuntamente utilizada para el crimen.

El Departamento de Homicidios y la Fiscalía estuvieron a cargo del procedimiento. Las evidencias quedaron a disposición del Ministerio Público.

Mario Alcides Riquelme Ocampos (46) organizó una fiesta para celebrar el cumpleaños número 20 de su hija adorada, a quien, además, le obsequió un automóvil, el cual estaba en el patio de la casa, con moño y todo.

Al evento concurrieron familiares y amigos, quienes disfrutaban de un ameno momento hasta que, cerca de la medianoche, tres hombres en motocicleta llegaron a la residencia, uno de ellos bajó y se dirigió a Adilson Manuel Villalba, novio de la cumpleañera. Lo agarró del cuello e intentó llevarlo afuera, según el relato del comisario Hugo Grance, jefe de Investigación de Hechos Punibles.

Al presenciar la pelea, el dueño de casa, don Riquelme, tomó una silla y golpeó al agresor, tras lo cual, el arma de fuego cayó al suelo. Allí, el señor tomó el revólver y disparó para ahuyentar a los delincuentes. Sin embargo, el que había quedado afuera finalmente ingresó y efectuó los disparos que acabaron con la vida de Mario Alcides Riquelme. Posteriormente huyeron.

Según la pesquisa, el objetivo era el yerno de la víctima fatal. El joven salió de la cárcel hace poco tiempo. Cuenta con antecedentes por robo agravado, tenencia de estupefacientes sin autorización y algunas medidas restrictivas. El comisario reveló que el problema del microtráfico es una de las hipótesis.