Según explicó el especialista, las organizaciones criminales suelen sostenerse gracias a la cooperación de estructuras estatales corruptas que les brindan protección e impunidad. En ese sentido, consideró que la llegada al gobierno de Rodrigo Paz habría generado un escenario diferente para el combate a estas redes.

“Las redes criminales necesitan de los Estados para poder subsistir, mediante la cooperación de agentes corruptos y estructuras institucionales”, afirmó Martens. “Lo de Marset es claro: si no hubiera habido un cambio de gobierno en Bolivia, era poco probable que hubiese caído”, agregó.

El experto indicó que las organizaciones dedicadas al narcotráfico logran expandir su poder cuando cuentan con cobertura dentro de instituciones estatales, lo que les permite ampliar sus operaciones y garantizar cierto nivel de impunidad.

Al referirse al perfil de Marset, Martens lo describió como un joven que supo aprovechar las estructuras criminales existentes en distintos países de la región. Según explicó, utilizó esas redes y las condiciones geopolíticas para enviar grandes cargamentos de cocaína hacia Europa, consolidando una estructura criminal de alcance internacional.

“Se enriqueció tanto que creo que se mareó con tanta plata y poder. Es un patrón típico: duran entre cinco y seis años en la cresta de la ola del narcotráfico y luego caen”, concluyó.