Una guerra a cielo abierto va tomando forma al interior del Partido Colorado. Las batallas involucran a miembros del comando político de Honor Colorado y a figuras del gabinete de Santiago Peña, e incluye el pase de facturas y aprietes a senadores disidentes, indirectas a ministros para que dejen sus cargos y mayores cuotas de poder para personas cercanas al primer anillo de Horacio Cartes.

El malestar se cocina desde hace varios meses, pero la primera en patear el tablero fue Lilian Samaniego, una política de peso en la ANR, que ayer miércoles calificó de "maldito" al entorno del presidente del partido y desnudó una crisis que para muchos dirigentes no tiene retorno. El quiebre se da a las puertas de un año preelectoral. 

"Antonio Barrios es senador suplente, intrigante como carta de presentación, mala gente, perseguidor de colorados", disparó la senadora, quien prometió jugar la carta de la venganza. Antonio "Tony" Barrios podría haber operado desde la Junta de Gobierno para bloquear su influencia en el Instituto de Previsión Social (IPS), donde Samaniego solía ejercer un control casi sin límites. Con la llegada del cartismo, ese poder lo administra Barrios y, además, se extiende al Ministerio de Salud.

La senadora Lilian Samaniego.

La senadora Lilian Samaniego.

Pero antes del descargo de Lilian contra Barrios, teñido por la movida para dejarla fuera de la comisión de amistad con Estados Unidos, el ministro del Interior, Enrique Riera, había acusado a los senadores cartistas de "delincuentes" y los cruzó por "haber cometido un error irresponsable" tras la aprobación del aumento de salarios, debido al impacto de la medida en la opinión pública.

Sus expresiones que le valieron la expulsión del grupo de WhatsApp de senadores activos y un atento mensaje de su viejo adversario Basilio "Bachi" Núñez, presidente del Congreso: "Si quiere opinar debe dejar su cargo de ministro y volver al Senado". La interna no se limita solo a cartistas y disidentes (algunos vinculados con Mario Abdo Benítez), sino que empieza a calentarse dentro de Honor Colorado.

Según fuentes del propio gabinete de Peña, Riera está harto de salir a tapar las "cagadas de los demás" en defensa del presidente. En menos de un año, su nivel de aceptación cayó en picada, dicen en el comando político, aunque no precisan datos ni argumentos que sustenten esa afirmación. Lo cierto es que a pesar de contar con el respaldo de Peña, el titular de Interior ya empieza a sentir el vacío de la cúpula cartista. 

Enrique Riera, ministro del Interior. 

Enrique Riera, ministro del Interior. 

Senado

Pero los enfrentamientos internos no se detienen ahí. Derlis Maidana fue ninguneado una vez más por Bachi, que cambió el reglamento interno de la cámara para extender su liderazgo, pero en vez de apuntar a sus compañeros salió a posicionarse con un mensaje en defensa del comando. El senador misionero dijo que Samaniego hizo lobby en Washington contra Cartes durante el gobierno de Abdo.

Según fuentes del propio gabinete de Peña, Riera está harto de salir a tapar las 'cagadas de los demás' en defensa del presidente

"Ellos estaban preocupados porque la senadora hizo públicamente lobby en Estados Unidos con legisladores para apretar contra Horacio Cartes. Por ahí viene cierto recelo para que integre la comisión de amistad con Estados Unidos", sostuvo Derlis, que tampoco está conforme con el trato que le dan en Honor Colorado.

Todo este entramado de conflictos y roces que los colorados protagonizan a plena luz del día hacen caer las pocas chances que existían en el partido para que las diferentes fuerzas concretaran una suerte de unidad con miras a las municipales de 2026. De esta manera dependerá de cada base comunal la tarea de evitar que el cartismo sufra una derrota estrepitosa. La oposición sigue sin recuperar la iniciativa, pero el coloradismo podría llegar a la elección dividido y disperso por sus viejas rencillas sin resolver.