A su criterio, otros sectores que también demostraron mucho dinamismo son el comercio fronterizo en niveles más altos que en el 2019 y la maquila donde cada vez se instalan más industrias brasileñas, aprovechando las ventajas competitivas que ofrece nuestro país.
Especial mención hizo al sector de la construcción, que no era motor tradicional de la economía paraguaya, creció a tasas muy altas en la última década, sobre todo por la gran cadena de aprovisionamiento que tiene, producción de ladrillos, cemento y otros que generan mucho empleo.
“El boom inmobiliario está dando buenos dividendos, pues por cada unidad habitacional que se construye, se generan 12 empleos directos”, indicó.



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