"Durante más de un año, la tripulación simuló las operaciones de una misión a Marte, incluidos los 'paseos marcianos', cultivó y cosechó varios vegetales para complementar su alimentación, mantuvo su equipo y su hábitat, y operó bajo las tensiones adicionales que experimentaría una tripulación en Marte, incluidos los retrasos en las comunicaciones con la Tierra, la limitación de recursos y el aislamiento", dijo la NASA en un comunicado.

El equipo estuvo conformado por la científica Kelly Haston, el oficial médico Nathan Jones, la microbióloga Anca Selariu y el ingeniero de vuelo Ross Brockwell. Vivieron en una casa de 158 metros cuadrados creada con una impresora 3D. El lugar contaba con habitaciones privadas, dos baños y áreas dedicadas a la recreación, el ejercicio y las actividades laborales, para que se mantengan ocupados.

Tras salir, Haston, comandante de la misión, empezó con un simple "¡hola!". "Es realmente maravilloso poder decirles 'hola' a todos", afirmó, citada por AP. A su vez, Jones dijo que sus 378 días de confinamiento "pasaron rápido".