Las víctimas fueron privadas de libertad sin motivos aparentes a las 00:25 horas y liberadas alrededor de las 03:30 horas, tras pagar 2.000.000 de guaraníes como “coima” de los 6.000.000 solicitados inicialmente por los uniformados.

La práctica del apriete y la extorsión continúa en la subcomisaría 46, a pesar de que el comisario principal Teodoro Benítez y el subcomisario Osmar Cáceres asumieron como jefe y subjefe de la referida sede policial hace apenas un mes y seis días.

Los suboficiales segundo Junior Ortiz, Juan Martínez, y los suboficiales ayudantes Cristhian Delgadillo y José Giménez detuvieron en la madrugada de ayer al ingeniero agrónomo Fernando Nicolás Britos Román, de 28 años, y a su amigo Diego Lezcano, de 24 años, ambos vecinos del km 9 Acaray de Ciudad del Este.

Los liberaron posteriormente, tras encerrarlos en el calabozo, golpearlos y cobrarles G. 2.000.000 de soborno.

Britos contó a un periodista de Frontera Noticias que alrededor de las 00:15 horas salieron de su casa para ir a la estación de servicios del emblema “Puma”, ubicada sobre la avenida San Blas. Al llegar a la gasolinera, Britos se bajó del vehículo y fue a la tienda a comprar gaseosa, pan y cigarrillos.

Cuando regresó de su compra, encontró a la patrullera policial y a los agentes registrando a su amigo.

Los policías le solicitaron los documentos y, según Britos, luego actuaron con prepotencia: a empujones lo obligaron a subir a la patrullera y le aplicaron descargas eléctricas con una picana. Mientras tanto, su amigo, acompañado de un policía, fue llevado a la sede policial en el barrio San Juan.

Al llegar a la subcomisaría, los agentes actuaron con suma prepotencia hacia Britos, quien exigía una explicación sobre el motivo de su detención.

Lezcano, al ver que Britos era agredido, comenzó a grabar con su celular la actuación policial. Entonces, los policías le arrebataron el celular a Lezcano y, a golpes, lo obligaron a borrar la filmación.

Posteriormente, Britos, esposado, fue ingresado al calabozo. Los uniformados acusaron a Britos de estar borracho, pero ni siquiera lo sometieron a la prueba de alcoholemia. Exigieron a Britos la suma de 6 millones de guaraníes para liberarlo.

Los detenidos se comunicaron con sus familiares para solicitar el dinero requerido por los agentes. En horas de la madrugada, se presentó en la subcomisaría 46 la señora Susan Karina Ocampos, pareja de Britos. Ella, con un préstamo, consiguió la suma de 2.000.000 de guaraníes que finalmente entregó a los suboficiales Ortiz y Martínez.

Luego, Britos y su amigo fueron obligados a firmar un acta en la que constaba que supuestamente ellos habían evadido un control policial e ingresaron a la estación de servicios.

“Tras la presentación de los documentos por parte de la señora Susan, como registro de Britos, ambos fueron puestos en libertad”, según el acta policial.

Las víctimas ya obtuvieron el video del circuito cerrado de la estación de servicios, en el que se observa el procedimiento policial.

El ingeniero y su amigo presentarán una denuncia penal contra los policías por varios hechos punibles.

CDE OnLine