Pero este no es el primer aumento que experimenta ese servicio durante la presente dictadura. En la dcada de los ochentas el pasaje costaba 5 centavos. Cuando decidi aumentarlo a 10, Fidel Castro le dedic un discurso al tema para intentar convencernos de que viajar segua siendo ms barato en Cuba que en otros pases. Para los posteriores aumentos, en cambio, no hubo discursos ni explicaciones. En su lugar, nos aplicaron la estratagema de subir los precios segn el tipo de vehculo. Despus de un tiempo iban desapareciendo los ms baratos y quedaban los ms caros. Con ese simple ardid nos hicieron pagar 40 centavos durante un par de dcadas, (El salario promedio en esa poca no superaba los 200 pesos mensuales) hasta que finalmente esos 40 centavos se transformaron extraoficialmente en 1 peso y aun ms, pues muchas personas no tienen menudo y eliminar la figura del cobrador acab con la posibilidad de devolver el cambio, relata Cubanet.
Linares destaca que entretanto "los medios, eco constante de los dirigentes, no cesan de repetir que el transporte pblico es muy costoso. Contradictoriamente, en estos 62 aos no ha habido muchas evidencias de inversiones considerables en el sector. Los carros estn en bastante mal estado, y ni hablemos de reparar las calles. Rara vez se compran nuevos vehculos. El parque disponible prcticamente solo se renueva cuando algn pas se digna a hacer una donacin de carros usados, donacin que el gobierno anuncia con bombo y platillo en los medios. Excepcionalmente se hace una adquisicin (recordemos aquellos 8000 mnibus Yutong que Fidel Castro anunciara tan orondo en febrero del 2006 y de los cuales solo vimos una parte), pero al incumplir con los pagos se terminan los convenios y nos quedamos sin el necesario suministro constante de piezas de repuesto. Y en otras provincias la situacin es peor. En Cienfuegos, por ejemplo, las guaguas fueron sustituidas por carretones de caballos a medida que les iban dando baja".

La frecuencia de los carros tampoco ha mejorado pese al aumento de precios, especialmente en el horario pico, pues no ponen refuerzos. Frank, un joven mensajero, tiene que levantarse a las 6:00 a.m., ya que vive en Santos Surez y trabaja en Centro Habana. A pesar de que a las 6:30 ya est en la calle, la mayora de las veces le dan las 9 de la maana en la parada.
Cubanet sostiene que para justificar su ineficiencia, las autoridades alegan falta de organizacin en la base, atrasos en los suministros de piezas y agregados, xodo de personal calificado y las consabidas indisciplinas sociales. Pero el encarecimiento del transporte podra ser otra artimaa gubernamental para mitigar o disimular un poco la falta de guaguas. Y no sera la primera vez que la emplean. Cuando Fidel Castro duplic el precio del pasaje, el transporte urbano atravesaba por su peor momento hasta entonces: demoras, paradas congestionadas, gente corriendo para alcanzar los mnibus fuera de parada, pasajeros colgados de las puertas. El mismo panorama del 2018, al punto que tuvieron que apoyarse en la Polica para hacer que los choferes de autos estatales recogieran pasajeros en algunas de las paradas ms concurridas.
En el artculo se describe el caso de Mara Julia, una mujer que trabaja en Marianao. Todos los das coge la 69 hasta 41 y 42 y luego algo que la acerque a la Ceguera. Desde el 1 de enero se ha visto obligada a completar el trayecto a pie para no pagar otros 2 pesos. No puedo pagar 8 pesos diarios en transporte. As como retomaron el trasbordo para cuando hay roturas, opina, deberan volver a dar tickets de transferencia para los que tenemos que coger varias guaguas.
Otra falacia que no por repetida en los medios llegar a ser verdad es la de que el transporte pblico estatal en Cuba es subsidiado. Lo que ocurre en realidad es que los dirigentes (de todos los sectores y de todos los niveles) disponen de los carros estatales para sus asuntos personales, para lo cual derrochan el combustible que debera estar a disposicin del pueblo.
En 1957 la poblacin de La Habana no superaba el milln de habitantes. En aquella fecha, entre varias empresas privadas sumaban un total de 2028 mnibus. Actualmente viven en la capital cubana ms de 2 millones de personas, sin contar a la poblacin flotante (estimada en un milln). La cantidad de mnibus disponibles diariamente no supera los 1 000, concluye Cubanet.



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