El caso se remonta al día 26 de febrero del 2020, cuando alrededor de las 12:50, sobre la avenida Fulgencio Yegros, frente mismo a la farmacia denominada FARMASALUD de Hernandarias, se produjo un accidente que segó la vida de la joven Claudia Mabel Cocco, quien se encontraba al mando de su motocicleta. El otro involucrado en el percance es Miguel Ángel Villalba Jara, personal militar de 28 años, quien presta servicios en la Base Naval Teniente Oscar Escumbarti de la ciudad de Hernandarias. El mismo estaba al mando de su vehículo Toyota Celica, color gris. De acuerdo a los datos, el accidente se produjo a raíz de la actitud irresponsable del conductor del automóvil, quien no respetó la ley de tránsito para efectuar una maniobra indebida, chocando violentamente contra la joven motociclista, quien murió horas después en el hospital distrital de Hernandarias.

Por tal motivo, se abrió la causa n° 557/2020 Ministerio Público contra Miguel Ángel Villalba Jara s/supuesto hecho punible de homicidio culposo. La familia presentó además una querella adhesiva, exigiendo que el causante sea juzgado en juicio oral y público, como corresponde. El asesor legal de la familia alega que el militar incurrió en el hecho punible contra la vida (homicidio culposo), previsto y penado por el Art. 107 del Código Penal, en concordancia con el art. 29 del mismo cuerpo legal, en su carácter de autor del hecho punible mencionado.

Los familiares señalaron que, pese a la declaración de testigos y la filmación de circuito cerrado de la farmacia, frente a la que ocurrió el accidente, el fiscal Acosta Heyn no movió absolutamente nada en el marco de la investigación y, más grave aún, ahora pidió el sobreseimiento provisional del acusado de acabar con una joven vida.

Como si esto fuera poco, Acosta Heyn demostró inusitado “apuro” para tomar tal decisión, ya que incluso interrumpió sus vacaciones, solamente para firmar el sobreseimiento provisional del personal militar, quien de esta manera resultaría impune en el caso, según temen los padres, que condenaron la actitud del agente fiscal, señalando que aún están llorando la muerte de su hija, mientras el autor del hecho está libre y ya casi exonerado de culpa y pena en la causa.