Según datos dados a conocer, la pobreza total se redujo al 16%, lo que representa una caída de 3,6 puntos porcentuales y la salida de más de 213.000 personas de esta condición. Asimismo, la pobreza extrema descendió al 2,4%, permitiendo que más de 81.000 personas dejen esa situación.

Sin embargo, el dirigente sindical manifestó que estas cifras “no tienen credibilidad” y cuestionó dónde se encuentran las personas que supuestamente dejaron la pobreza. Afirmó que la realidad del país muestra un escenario distinto, caracterizado por bajos salarios, desempleo y migración del campo a la ciudad.

Rojas sostuvo además que en Paraguay “no existe clase media”, sino una mayoría de población en condiciones de pobreza o pobreza extrema, frente a un reducido grupo de personas con altos ingresos.

También criticó la metodología utilizada para medir el costo de vida, señalando que los estudios actuales no reflejan la situación real de los trabajadores. En ese sentido, propuso que se elabore un análisis basado en al menos 120 productos de primera necesidad, enfocado principalmente en la alimentación.

Finalmente, indicó que cerca del 78% del salario de los trabajadores se destina a la compra de alimentos, lo que, a su criterio, evidencia la presión económica que enfrentan los sectores más vulnerables.