“Esto es un rasgo de impunidad, un sesgo de impunidad asqueroso, que realmente da asco vivir en este país con una Fiscalía General que se maneja de esa manera, frente a un delincuente, porque no hay otra palabra para describir, un delincuente agarrado con las manos en la masa robando la plata los asegurados, de los jubilados y hablamos de un millón, son billones de guaraníes y ahora resulta que no hay nada de que se lo pueda acusar ni investigar ni imputar. No sé si exagero pero esto asco realmente, y lo digo como jubilado, lo digo como paraguayo: me repugna la acción, la actuación de la Fiscalía General del Estado. Debería ser nuestro garante de que por lo menos se haga un simulacro de juicio, sin embargo lo declaran prácticamente impoluto e inocente. Da pena”, exclamó Halley.

Se mostró levemente optimista al asegurar que hay otras 19 denuncias en las cuales está involucrado Bataglia como presidente de la previsional “Ojalá esto que ocurrió sea una especie de luz roja para la Fiscalía General, se den cuenta de que le están tocando la oreja al pueblo y el pueblo va a reaccionar. Yo no sé si se sienten tan seguros ahí en sus curules, en sus sillones, en su despacho; pero le están tocando el trasero a la gente, al pueblo y el pueblo va a reaccionar”, aseveró.

Anunció que la próxima semana los jubilados del IPS realizarán una manifestación masiva frente a la Fiscalía “y no sé qué puede pasar ahí, porque cada vez que los jubilados nos vamos, nos pone a la FOPE para resguardar a estos señores. Vamos a estar ahí, vamos a repudiar esto y vamos, sí se puede, pedirle al juez Otazú que desestime otra vez esto y que lo mande a juicio a este señor”.

“Acá no se está jugando solamente el caso Bataglia, acá se está jugando la honra del país. Este es un país deshonrado, es un país que ya no tiene honor, no tenemos coraje. Nos dejamos pisotear. Es una vergüenza, realmente este dictamen de Soledad Machuca da asco”, subrayó.

NO SE QUIERE QUE HABLE BATAGLIA

A su criterio, con esta resolución de Adjunta Machuca, se pretende que Bataglia no hable. “Hablaría en un juicio seguramente y va a destapar ollas podridas que Dios te salve, no se salva nadie. Yo creo que eso es lo que el Gobierno actual no quiere, porque si llega a hablar este tipo, ahí sí que atajate industria farmacéutica, atajate este Consejo de Administración de IPs, atajate Gobierno; de ahí el ventilador a 1000 y van a repartir mierda por todos lados; así de simple poniéndolo gráficamente es lo que pasaría si Bataglia llega a hablar; pero hay que hacerlo hablar como sea”.

En ese sentido, expuso que esta decisión es algo que se veía venir. “En el 2021, ya cuando Bataglia era presidente y tuve la poca fortuna de enfrentarme a él y a la mafia que manejaba y fui echado del IPS; yo le dije ‘usted va a terminar preso’ y es más, pedí la intervención de IPS, por supuesto nadie nos dio bola; Luego lo jubilados otra vez fuimos los que estuvimos al frente de las manifestaciones y te aseguro que la semana que viene voy a convocar a los jubilados. No sé cuántos vendrán, tal vez 50, tal vez 500, tal vez 5.000, pero algo tenemos que hacer, no solamente los jubilados, como Pueblo tenemos que reaccionar. Yo no sé qué le pasa al pueblo paraguayo, que se volvió tan, tan miedoso; tan tecleador nomas. ¿Dónde está la bendita sangre guaraní? ¿En la selección paraguaya nomás? En el resto de la sociedad paraguaya no hay coraje, no hay valor; nos pisotean y nos quedamos callados. Yo creo que hay que reaccionar y mal”.

“Tenemos que salir de esta hipocresía en la que estamos metidos. La semana pasada nomás el Obispo de Caacupé ─esto no le va a gustar a mucha gente─ abrazándose con el poder político y hoy el poder político nos escupe en la cara un dictamen de impunidad y realmente es asqueroso”, acotó.

A modo de mensaje final, se dirigió a los jubilados en general, de todo el país y a sus familias: “No podemos permitir este rasgo de impunidad tan repugnante, porque si lo permitimos, ni Dios sabe lo que vendrá después, ni Dios sabe qué pasará con nuestro fondo jubilatorio si se maneja con este criterio”.

El Observador