Según relató el diario La Vanguardia, Alves jugó su primer partido de fútbol en prisión el pasado jueves. “Se asomaron discretamente funcionarios, profesionales externos, personal de la dirección y la totalidad de los reclusos del módulo vecino, que se pegaron al vidrio para no perder detalle”, indicó el medio español.
El periódico indicó que los directivos de la cárcel donde reside el brasileño tomaron la decisión de colocar una tela que impida la visión entre los dos módulos (en el que se encuentra Alves y el contiguo) para que los vecinos del futbolista recuperen su “normalidad” y de esta forma puedan regresar a sus actividades. Del mismo modo para los días futuros de Alves, para que el defensor pueda volver a jugar al fútbol “sin tanto público entusiasta”.



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