Haba una gran expectacin ante el posible regreso del campen mundial con Brasil en Estados Unidos 1994 y actual senador, que no pudo disfrutar ni de un minuto de juego sobre el csped del estadio Giulite Coutinho, en la periferia de Ro.

Romrio calent con el resto de sus compaeros antes del pitido inicial y se sent en el banco de reservas vestido de corto y con un peto verde encima del uniforme.

El legendario atacante celebr los dos goles del Amrica, club que preside, como uno ms y se despidi dando un aplauso a la aficin y hacindoles un corazn con las manos.

En una rueda de prensa previa al encuentro, el exjugador de PSV Eindhoven, FC Barcelona y Valencia, entre otros, dijo que esperaba jugar los ltimos quince o veinte minutos del encuentro, pero el marcador estuvo muy ajustado hasta el final.

El astro brasileo no fue una alternativa en ninguno de los cinco cambios que realiz el entrenador, que s dio entrada en la recta final al hijo de Romario, Romarinho, con el que la leyenda suea jugar lado a lado.

El primer gol fue obra de Digo, en el minuto 16. A partir de ah, el duelo fue parejo y no fue si no hasta el minuto 70 que Andr sentenci el marcador con un disparo cruzado.

Andr, delantero que en el pasado comparti vestuario con Neymar en el Santos, dio la asistencia en el primero y marc el segundo, que lo celebr con una carrera hacia el banquillo para fundirse en un abrazo con Romrio.

O Baixinho tendr una nueva oportunidad el prximo domingo contra el Cabofriense en el estadio Luso-Brasileiro de Ro. Su principal objetivo es poder coincidir en el campo con su hijo al menos en una ocasin.

Romrio colg las botas en 2009, precisamente jugando en las filas del Amrica, un club humilde de Ro que lleg a disputar 19 temporadas en primera divisin, pero que ahora no compite en ninguna liga a nivel nacional.

Un ao despus de su retiro como futbolista, Romrio inici su carrera poltica, fue elegido diputado federal por el estado de Ro de Janeiro y desde 2014 ocupa un escao en el Senado. EFE