La curva ascendente se hizo sentir con énfasis en junio, cuando la demanda alcanzó un total de 2.310.632 MWh, un incremento del 11,8% frente a los 2.067.602 MWh del 2025. Para satisfacer esta necesidad operativa, el sistema se nutrió de sus fuentes limpias. La Itaipú Binacional lideró el abastecimiento semestral con un valioso aporte de 2.170.211 MWh.
El robusto suministro fue apuntalado por la Entidad Binacional Yacyretá, con 104.275 MWh, seguida por la represa Acaray, que sumó 36.120 MWh. En paralelo, la planta solar de Puerto Esperanza, Chaco, incorporó 26 MWh al SIN. Esta inyección es un paso clave en la diversificación de la matriz energética, buscando reducir nuestra dependencia hídrica.
Ante este escenario de alta exigencia, la Ande reafirmó su firme compromiso de impulsar urgentes obras de infraestructura y nuevos proyectos estratégicos. El objetivo central es fortalecer el sistema eléctrico y brindar un servicio sumamente confiable que acompañe el gran crecimiento del país.



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