43 de ventaja que propiciaron que el conjunto inglés fuese despedido con abucheos por los aficionados que aún seguían en el estadio londinense, ya que otros muchos ya habían abandonado las gradas mucho antes de que acabara el encuentro.
Unos números que reflejan la abrumadora superioridad del “XV” del Gallo, que a los 26 minutos de juego ya vencía por un claro 0-17.
Ventaja visitante que siguió creciendo y creciendo en la primera mitad hasta llegar al descanso con un contundente 3-27, la mayor cantidad de puntos encajados por Inglaterra como local en un primer tiempo en toda la historia del Seis Naciones.
Un registro que obligaba a los de Steve Borthwick a reaccionar en la segunda mitad, si no querían verse abocados a una derrota de guarismos históricos como finalmente acabó sucediendo.
Y eso que Inglaterra pareció levantar la cabeza con el ensayo logrado a los siete minutos del segundo por Freddie Steward (10-27) y que hacía pensar en una posible reacción local.
Nada más lejos de la realidad, ya que Francia cerró el primer tiempo con tres ensayos, en los segundos cuarenta minutos logró cuatro más, que logró los dos últimos ensayos visitantes en los minutos 71 y 74. Acciones que dejaron el marcador en un demoledor 10-53, que podía haber sido todavía más amplio si Thomas Ramos, en su único error en todo el partido, no hubiera fallado en su último intento de conversión.
Una circunstancia que no impidió a Francia hacer historia y lograr la victoria más abultada sobre Inglaterra en Twickenham al superar el 6-42 por el que se impuso en el año 2008 el conjunto sudafricano en su visita al estadio londinense. 7
Histórica victoria que deja a los de Fabien Galthié, que cerrarán el Seis Naciones la próxima semana en casa ante Gales, a expensas de una posible derrota de Irlanda.



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