La demanda, presentada ante el tribunal laboral de Bobigny, ha sido lanzada contra Endemol Productions, la empresa que organiza esa competición y su emisión televisiva, y contra la cadena TF1. La asociación feminista ha lamentado en Twitter que ese programa “de otra época” sigue pidiendo a sus candidatas.

Entre las obligaciones están no beber alcohol o consumir sustancias ilegales en público y comportarse de forma acorde a los valores “de elegancia” del programa si no quieren ser descalificadas. El diario Le Monde ha apuntado que en caso de que el Tribunal Laboral admita que no son voluntarias, el reglamento en sí, que equivaldría por lo tanto a un contrato laboral, estaría lleno de cláusulas discriminatorias.

Por ejemplo, no tener tatuajes o piercings, mantener el mismo peso desde el principio hasta el final, medir al menos 1,70 metros, estar solteras y no tener hijos. Las tres candidatas que han puesto la denuncia junto al colectivo feminista aseguran haber sido rechazadas por fumar en público o haber protagonizado fotos desnudas, argumentos que en una verdadera oferta laboral, según dijo la abogada de la asociación, Violaine de Filippis-Abate, serían ilegales.

“En lucha desde hace varios años contra este espectáculo retrógrado y sexista, la encarnación misma de la mujer-objeto, ¡estamos atacando el programa Miss Francia en los tribunales para hacer cumplir la ley laboral!”, han indicado en la red social.