Según el relato del señor Cabrera, él se encontraba volviendo a su pizzería ubicada en Mariano Roque Alonso cuando los agentes lo interceptaron. Le hicieron tres veces la prueba del alcotest todas con resultado negativo. Uno de los agentes le dijo que debía recostarse y que la Fiscalía iba a ir al sitio para constatar en ese procedimiento.

Comentó que en ese momento le dijo al agente que debía volver a trabajar a lo que él respondió que si quería irse debía pagar G. 500.000. “Yo no le voy a dar plata a un bandido, ahí me rompió la boca”, contó el señor Cabrera. Indicó además que eran como 20 a 30 oficiales de la Patrulla Caminera los que se encontraban apostados en el lugar.

Posteriormente volvió a decirle al agente que debía trabajar y éste volvió a golpearle, por lo que del susto aceleró hasta llegar a su vivienda, donde tiene su pizzería y un taller mecánico.

Relató que los agentes lo siguieron e hicieron que chocara por el portón de su vivienda y que los mismos atropellaron su garage. Luego lo sacaron de su camioneta y comenzaron a golpearlo, dejándolo con varias heridas graves. “Yo no puedo ni respirar, tengo la cabeza rota y también la costilla”, mencionó. Acotó que desde hace dos días no puede levantarse de su cama.

Señaló que pudo salvarse tras la interveción de la Policía Nacional, caso contrario, probablemente lo iban a matar. Indicó que los agentes de la Patrulla Caminera no tenían portanombres, solo tapabocas y que ni siquiera pudo mirarlos a la cara.

Agregó que igualmente los uniformados se llevaron su camioneta, así como también G. 800.000, producto de la recaudación del día. Acotó que para retirar su camioneta, la Patrulla Caminera le pidieron G. 2.000.000.

Por su parte, el abogado Luis Morínigo, representante legal del señor Cabrera, manifestó que este lunes presentarán una denuncia ante la Fiscalía y una querella contra los autores del hecho y los presuentos encubridores. “Te puedo asegurar de lo que él manifestó no hay ningún gramo de mentira”, dijo