De acuerdo con el relato de la tía, al llegar al lugar observó al niño con uno de sus brazos hacia la espalda. Ante esta situación, le pidió que se diera la vuelta y fue entonces cuando habría constatado que el pequeño se encontraba completamente encadenado.

La mujer decidió comunicar el hecho a la Policía Nacional, al considerar que se trataba de una situación que debía ser intervenida por las autoridades y los organismos encargados de la protección de niños y adolescentes.

Por su parte, la abuela habría manifestado que el niño quedó bajo su cuidado a raíz de una situación que se habría registrado con sus padres. Según su versión, ella ya había informado anteriormente a las autoridades que no se encontraba en condiciones de hacerse cargo del menor.

La mujer habría argumentado que, debido a su edad y a las dificultades que tendría para controlar al niño, habría buscado una manera de evitar que este saliera de la vivienda. Según su relato, el pequeño no permanecería en la casa y tendría un comportamiento que ella consideraba difícil de manejar.