Duré afirmó que no es la única víctima, ya que tiene dos vecinos con estancias colindantes que también sufren constantes incursiones de ocupantes ilegales. Incluso, uno de ellos cuenta con una camioneta blindada debido a la inseguridad.
Indicó que la noche del ataque dio aviso a las fuerzas del orden, que acudieron al lugar para repeler a los agresores. Al día siguiente, personal de Criminalística levantó evidencias en la zona.
Asimismo, comentó que en su propiedad mantiene una reserva ecológica y que ni siquiera tala árboles. Calificó de “criminales” a las personas que permanecen de forma constante en las inmediaciones de su establecimiento. Según expresó, lleva dos años soportando esta situación y debe mantenerse en alerta permanente.
Afirmó que recibió amenazas de muerte y teme por su vida y la de su familia. «Tenemos que dormir con un ojo abierto o a veces ni podemos dormir», expresó angustiado.



COMENTARIOS