En ese sentido, indicaron que el afectado no posee ninguna enfermedad, sin embargo, ahora se encuentra muy afectado tras lo ocurrido este martes, a las 06:00 horas aproximadamente.

Moreira Álvarez está privado de su libertad desde hace dos años y “le inyectaron de pies a cabeza” aseguraron los denunciantes.

Ahora exigen que un médico, que no sea parte del penal, lo inspeccione y lo diagnostique para aclarar este confuso episodio.

Pidieron la intervención de la Defensoría del Pueblo y a los despachos de Derechos Humanos para que verifiquen la situación.