Un grupo de personas encabezadas por Bárbara Zaldívar, Aidee Diarte, ex secretaria de la comisión, entre otros, piden que se intervenga el hogar y se investigue varias irregularidades que ocurren. También responsabilizan a Aranda en el estado de abandono que están los residentes por causa de la mala administración que se lleva adelante.

Los denunciantes señalan que el alimento que se sirve en el lugar prácticamente no se puede consumir, que los abuelos son maltratados verbalmente, incluso a varios se les sacó su tarjeta de débitos con las que cobran su tercera edad (entre G. 500 mil y G. 700 mil), pero ellos nunca ven un solo guaraní. Las condiciones edilicias están en pésimo estado pese a que de manera semestral la Entidad Binacional Yacyretá desembolsa G. 147.390.000 para el sostenimiento y mantenimiento del mismo.

Por su parte Aranda dijo que ellos pueden decir lo que quieran, y que en 11 meses se realizaron 17 obras dentro de la institución que más que nunca está formalizada, que ellos trabajan con el Ministerio de Salud Pública, la Dirección de Adultos Mayores. En el lugar se trabaja dentro de la ley, remarcó.

También aseguró que las tarjetas de débito son manejadas por la comisión que cada mes realiza su rendición de cuenta, el dinero es utilizado en una casa comercial para retirar algunas cosas que los abuelos puedan necesitar. También se paga por la electricidad y el servicio de Copaco, “se solventan varias necesidades que hay y nunca faltan”, puntualizó.