En ese sentido, indica que Paraguay tiene una economía pequeña pero en crecimiento, que durante la última década promedió un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 2,8 por ciento anual y tiene potencial de seguir creciendo durante la próxima década.

Señalan que los principales impulsores del crecimiento económico en Paraguay son los sectores de la agricultura, la energía, el comercio minorista y la construcción. Precisan que el gobierno paraguayo fomenta la inversión extranjera privada.

También, puntualizan que la ley paraguaya otorga exenciones fiscales a los inversores, permite la repatriación total del capital y las ganancias, apoya las operaciones de maquila (beneficios especiales para los inversores en la fabricación de exportaciones) y garantiza el trato nacional para los inversores extranjeros.

Además, recuerdan que Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s mejoraron las calificaciones crediticias de Paraguay en los últimos años. En noviembre de 2023, Fitch mantuvo la calificación crediticia de Paraguay en BB+ con una perspectiva estable y aumentó su techo país a BBB-, lo que refleja el historial de Paraguay de políticas macroeconómicas prudentes y consistentes y una sólida liquidez externa. S&P Global Ratings también mejoró la calificación crediticia de Paraguay a BB+ en febrero de 2024.

Sin embargo, hacen hincapié en que “la corrupción, la impunidad y la corrupción desenfrenadas” siguen obstaculizando la economía de Paraguay, que se sitúa en la mitad o por debajo de la media en la mayoría de los indicadores de competitividad. “La inseguridad judicial obstaculiza el clima de inversión, la infracción de marcas y la falsificación son moneda corriente, y la corrupción rampante y la impunidad de los funcionarios públicos socavan la confianza en el Estado de derecho”, cita el informe.

Así también, subrayan que a lo largo de muchos años, el gobierno ha adoptado varias medidas para mejorar el clima de inversión, entre ellas la aprobación de leyes que abordan el blanqueo de dinero, la competencia, la divulgación de las nóminas del sector público y el acceso a la información. Sin embargo, varias empresas estadounidenses siguen teniendo problemas para trabajar con las oficinas gubernamentales para resolver las disputas sobre inversiones, incluida la falta de voluntad del gobierno para pagar las deudas contraídas.

Por otra parte, dicho informe indica que la ley de responsabilidad fiscal de Paraguay limita el déficit presupuestario anual a un máximo del 1,5 por ciento del PIB. Sin embargo, el gobierno suspendió este límite en 2020 debido a la pandemia de COVID-19, lo que resultó en un aumento de su relación deuda/PIB del 22,4 por ciento en 2019 al 37,3 por ciento a fines de 2023.

EEUU sostiene que el nuevo gobierno del presidente Santiago Peña, si bien se comprometió a volver al cumplimiento de la ley de responsabilidad fiscal, continúa pagando las deudas contraídas por la pandemia a las empresas de construcción y farmacéuticas y no estima volver al cumplimiento hasta 2026. El gobierno también tiene una política de compras gubernamentales sostenibles y, aunque no tiene incentivos regulatorios para el cambio climático, sí tiene políticas y regulaciones que apoyan la preservación de la biodiversidad, los bosques, el aire y el agua limpios, el uso de soluciones basadas en la naturaleza y otros beneficios ecológicos.

En otro orden de cosas, el Departamento de Estado señala que a pesar del avance significativo del gobierno en los esfuerzos por eliminar las peores formas de trabajo infantil, este sigue ocurriendo en la agricultura y la ganadería, así como en la producción de ladrillos, con niños trabajando en las calles mendigando o vendiendo mercancías.

“Aunque la inflación para todo el año 2022 alcanzó el 8,1%, en 2023 la inflación cayó al 3,7% debido a la reducción de las presiones inflacionarias, en particular debido a los menores precios de los combustibles, un tipo de cambio más estable y una disminución de los precios de las materias primas. El Banco Central del Paraguay (BCP) espera que la estabilidad monetaria continua se traduzca en una inflación del 3,8% en 2024”, agrega el informe.